Que indica la raza sobre nuestra salud |
|
|
|
| escrito por Virginia Berges | |
|
El Censo y la mayor parte de las encuestas de servicios sociales y de salud incluyen preguntas relacionadas con la raza y el origen étnico de las personas. Los datos recolectados muestran las necesidades de salud de la población permiten a las instituciones planificar servicios y utilizar sus recursos con mayor eficacia. El US Census Bureau (Oficina de Censo de los Estados Unidos) presenta cinco categorías raciales: Indio americano o nativo de Alaska, asiático, negro o afro-americano, nativo de Hawai u otra isla del pacífico y blanco, y separadamente el origen hispano o latino o No hispano o latino. El US Census Bureau bajo el sistema estadístico federal considera el origen étnico como un concepto separado del racial. En este sentido, los hispanos compartimos una etnia ya que descendemos mayoritariamente de Españoles, y mostramos diferentes rasgos raciales (blancos, negros, indios, y sus mezclas). Al mismo tiempo, nos vinculamos culturalmente por el uso del idioma español y hábitos culturales que tienen un impacto determinante en nuestra salud, como lo son los hábitos alimenticios. La Fundación Kaiser en su informe del 2009 de Indicadores de Salud por Estado establece para Maryland una tasa de mortalidad infantil que indica que de mil niños nacidos vivos, mueren 6 niños hispanos, 14 niños de la raza negra y 5 niños de la raza blanca. Por cada cien mil personas infectadas de VIH/SIDA, 25 son hispanos, 85 son de la raza negra y 6.5 blancos. La raza no es el único aspecto que evalúan los especialistas en salud pública: además de los genes que heredamos, son esenciales el nivel educativo, los ingresos, el acceso a servicios de salud, el tipo de trabajo que realizamos, nuestros hábitos alimenticios, la exposición a sustancias tóxicas, y muchos otros factores de comportamiento social y personal y el medio ambiente donde vivimos. Cuando estamos conscientes de la tendencia a riesgo de enfermedades que nos afectan como grupo social, podemos tomar medidas para evitar comportamientos que incrementen ese riesgo. Por ejemplo, el Programa Nacional de Educación en Diabetes del Centro de Control de Enfermedades (Centers for Diseases Control and Prevention, CDC) indica que un 10.4 por ciento de los hispanos mayores de 20 años de edad han sido diagnosticados con diabetes y que el predominio de esta enfermedad varía de un 12.6 por ciento para los puertorriqueños a un 8.2 por ciento para los cubanos. Si estamos concientes de la probabilidad de desarrollar diabetes sólo por el simple hecho de ser hispanos, cuidaremos de nuestra dieta para evitar la obesidad, nos ejercitaremos con frecuencia y obtendremos información sobre signos de diabetes que puedan alertarnos a buscar ayuda médica. Nuestro médico al elaborar nuestra historia clínica preguntará si en nuestra familia hay casos de diabetes, indagará sobre nuestros hábitos alimenticios y ordenará exámenes clínicos pertinentes. En casos de enfermedades infecciosas como el VIH/SIDA, los epidemiólogos dan importancia a aspectos culturales intrínsicos de cada grupo social. Para reducir el riesgo de contraer VIH/SIDA hay una serie de comportamientos saludables vinculados a la sexualidad como por ejemplo, tener un sólo compañero o compañera y utilizar condones; también seguir medidas de bio-seguridad, es decir, no exponernos a sangre contaminada por medio del uso de jeringas que hayan utilizado otras personas. Los programas de prevención de VIH/SIDA hacen investigaciones en nuestra población para saber cómo incrementar el uso de condón, la influencia del machismo en nuestro comportamiento sexual, o de que manera educar sexualmente a los jóvenes hispanos nacidos en Estados Unidos que confrontan la cultura de este país con la de sus padres. También se debe determinar como reducir la elevada incidencia del síndrome en personas hispanas de determinado origen. Por ejemplo, El CDC informa que 32 personas de cada cien mil de origen puertorriqueño que viven en Estados Unidos mueren debido a VIH/SIDA. El asma es otra de las enfermedades con mayor incidencia entre la población hispana. Afecta 34 personas hispanas por cada millón de habitantes, una proporción de más del doble que para personas de la raza blanca. Los hispanos tenemos a nuestra disposición muchas organizaciones locales que ofrecen servicios de salud bilingües en ingles y español y que son culturalmente sensibles a las necesidades de nuestra población. La Iniciativa Latina de Salud, por ejemplo, desarrolla un programa de prevención y manejo del asma. TAYA, desde sus oficinas en Gaithersburg y otras localidades de Montgomery County ofrece servicios y accesoria en salud reproductiva. Como hispanos podemos aprovechar estos y otros programas especialmente diseñados para nuestra población que están a nuestra disposición gratuitamente o a muy bajo costo. Virginia Berges es periodista dominicana radicada en Gaithersburg y especializada en Comunicación para la Salud, Si desea intercambiar ideas sobre sus artículos puede escribirle a Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|



