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escrito por Marina Nieves-Ortíz
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No dudes pequeña mía, que aunque lejos de ti me halle, no sentirías soledad, porque al mirar al cielo, haz de encontrarme. - Aquel que te trajo al mundo con una sonrisa de oreja a oreja, porque siempre quiso tener una nena.
- Aquel que con sus manos temblorosas te agarraba y con delicadeza te ponía los zapatitos y te cambiaba el pañal.
- Aquel que con esfuerzo y empeño, te ayudó a dar tus primeros pasos y a decir mamá y papá.
- Aquel que te daba comida mientras tu llorabas pidiéndosela, y te dio la mejor educación.
- Aquel que mientras ibas creciendo, maduraba como padre.
- Aquel que te ponía las zapatillas en las clases de ballet pues aun no sabias hacerlo.
- Aquel que te recogía en la escuela y cuando llegabas a la casa te explicaba las tareas.
- Aquel que no te dejaba salir por miedo a perderte, y con dolor te sacudía cuando hacías travesuras.
- Aquel que te dejaba acostarse en su cama y dormirte para luego llevarte a tu cama y darte un beso de buenas noches.
- Aquel que te despertaba en la mañana zumbándote y mojándote la cara o haciéndote cosquillas.
- Aquel padre consentidor que te llevaba a la mejor zona de juegos para que te divirtieras y te defendía en cualquier problema.
- Aquel que te dio dos hermanos que hoy día te acompañan, te llevan por el mejor camino y te apoyan.
- Aquel que te estimuló a hacer deportes para que te sintieras parte de la familia.
- Aquel que te llevaba a volar chiringas en el Morro y te daba clasecitas de los distintos tipos de cultura.
- Aquel que con su esfuerzo cortando la grama de algunas casas, te mantenía junto a tu esposa para darte lo mejor.
- Aquel que le dio las gracias a Dios por traer al mundo a alguien tan especial e incomparable como yo.
Así lo quiero, aunque me haya durado solo 11 años. Lo perdí y sé lo que es perder. No hay palabras que describan la pérdida del ser más querido en este mundo. Con dolor en el alma, pero con felicidad en el corazón, sabiendo que estaría en un lugar mejor... con Dios. Nunca sabes lo que tienes hasta que no lo pierdes.
Contribución electrónica de Marina Nieves-Ortíz, jovencita de 14 años de edad, quien perdió a su papá en el año 2004 cuando tenía sólo 10 años.
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