
|

|

|
A dormir, a soñar, a la cama a descansar…
|
|
|
|
|
escrito por Edda Cotto-Rivera
|
|
¿Quién recuerda como sigue la canción de cuna? A dormir, a soñar a la cama a descansar. Esto me lo cantaba mi mamá cuando yo era pequeña, y creo que la mayoría de las veces funcionaba. Pero ahora que soy adulta una de las cosas que más me preocupa con respecto a mi salud es la cantidad de horas de sueño que duermo cada noche.
Cada día más y más personas están teniendo dificultad para tener un sueño reparador. El dormir no es un lujo, es una necesidad. Los adultos necesitamos entre 7 y 9 horas de sueño al día. La falta de sueño reparador que en inglés se conoce como “REM” (Rapid Eye Movement) o movimiento rápido del ojo, y el sueño profundo no permiten que el cuerpo se reponga. Esto puede traer como consecuencia un aumento en el riesgo de enfermedades cardiovasculares, depresión, diabetes, obesidad y hasta accidentes de tránsito.
Los problemas económicos y la tensión nerviosa no nos dejan dormir. Nuestra rutina diaria nos puede arruinar la noche, y la concentración en el trabajo al próximo día. Es importante que descubramos lo que nos está afectando y consultemos con nuestro médico para encontrar soluciones adecuadas. Los buenos hábitos de salud relacionados al dormir deben ser parte esencial de nuestra rutina diaria de salud.
Algunas de las cosas que podemos hacer para abandonarnos en los brazos de Morfeo, incluyen las siguientes recomendaciones: - Establezca una rutina diaria de relajación antes de irse a la cama. Si ha tenido un día difícil, no espere quedarse dormido tan fácilmente. Usted puede incluir algún ejercicio de relajación y tomar un vaso de leche caliente con nuez moscada, para que le ayude a establecer la diferencia entre el día y la noche.
- Evite ver televisión tarde en la noche. Es muy curioso que en épocas pasadas la gente se acostaba temprano y podían realizar duras tareas al próximo día. Pero si ahora nos vamos a la cama antes de las 9 de la noche, hasta nos tildan de anticuados o nos dicen que dormimos con las gallinas. ¡Por lo menos ellas siguen poniendo sus huevos!
- Haga ejercicio pero termine su rutina entre 4 ó 5 horas antes de irse a dormir. Cuando se hace ejercicio la temperatura del cuerpo se eleva y el quedarse dormido se dilata.
- Asegúrese que su cuarto esté oscuro, a temperatura agradable y fresca y cómoda. Evite tener luces que le molesten, como las de una computadora o la de un reloj digital.
- Evite comer o tomar alimentos con cafeína o azucarados. Evítelos 8 horas antes de la hora de acostarse.
- No realice ninguna tarea relacionada al trabajo en su habitación, esto le ayudará en su rutina de descanso.
- Mantenga un horario constante durante la semana y el fin de semana. Esto le ayudará a que su cuerpo pueda reconocer la rutina.
Consulte con su médico si sospecha alguna otra condición como la apnea del sueño o cualquier otro síntoma que le preocupe. ¡Felices sueños!
Edda Cotto es educadora de salud certificada y trabaja con familias hispanas en Atlanta, Georgia. Para preguntas, escríbale a
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
|
|
|

|

|
Copyright © 2009 - Buena Gente LLC
|

|