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¿A que le teme su hijo?

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escrito por Dr. Juan Hernández   

ImageCuando Pedrito tenía cinco años tuvo la experiencia más aterradora de su vida. Para ese entonces, pasaba mucho tiempo al cuidado de su abuela ya que sus padres trabajaban fuera de la casa. Su abuela vivía en la montaña y como cualquier niño, Pedro era inquieto y travieso. Se portaba muy mal, según su abuela.  Un día ‘para ponerle respeto al niño’, su abuela lo llevó a un lugar lleno de serpientes, pensando que así podría asustarlo para que se portara bien. Este fue el comienzo de una fobia que jamás desaparecería.

Fobia se define como un miedo intenso e irracional a un objeto, evento o situación. Es normal que los niños sientan temor frente a determinadas situaciones: rendir una prueba difícil en la escuela, pasar junto a un perro que está gruñendo en la calle o escuchar un trueno ensordecedor.

Pero la fobia es diferente, porque es un temor extremadamente intenso frente a una situación o algo determinado. Es un temor que no desaparece. Un niño que sufre de alguna fobia sentirá temor de algo cada vez que lo vea o lo experimente. No sentirá ese temor sólo una o dos veces, sino siempre que enfrente el objeto del miedo. Por lo general, los niños fóbicos suelen evitar la situación o aquello que los atemoriza.

Pedrito tuvo que esconderse para no ser mordido por las serpientes. El tenía fobia de estar en lugares montañosos y detestaba la idea de ir al campo. En ocasiones, cuando un niño padece una fobia y se ve obligado a enfrentarse con aquello que le produce temor, puede ponerse muy nervioso y sufrir un ataque de pánico.

¿Por que se producen ataques de pánicos?

Los ataques de pánico pueden hacer que una persona tiemble, transpire y respire más rápido de lo normal. Algunas personas que sufren ataques de pánico pueden llegar a tener dolores de pecho, mareos, palpitaciones y experimentar falta de aire.

Un ataque de pánico puede llevar a un niño a pensar que algo terrible le va a suceder, que no va a poder escapar o que va a perder el control. Algunos niños que sufren ataques de pánico afirman que mientras lo padecen sienten que no pueden pensar con claridad o que se están "volviendo locos".
Los ataques de pánico no duran demasiado. Sin embargo, el que lo está sufriendo siente que dura una eternidad. En ocasiones, aun cuando un niño sabe que su fobia no tiene sentido, no puede evitar que la mente y el cuerpo reaccionen y sobrevenga el ataque de pánico.

¿Por que se generan las fobias?

Nadie sabe exactamente por qué algunos niños padecen de fobias. Algunos científicos creen que los genes de una persona podrían guardar cierta relación con las fobias y que es probable que el padre de un niño que padece una fobia social también la padezca. En ocasiones, un hecho traumático en la vida del niño, como la muerte de uno de sus padres, el divorcio de éstos o una mudanza, pueden desencadenar algún tipo de fobia. Sin embargo, los científicos conocen ciertos datos acerca de las fobias. Saben que 7 de cada 100 personas en los Estados Unidos padecen una fobia o más de una. Las mujeres son más propensas que los hombres a padecer de fobias. La mayoría de las fobias sociales comienzan en la adolescencia, aunque este tipo de fobia puede desencadenarse desde la niñez.

¿Cómo se tratan las fobias?

Como primera medida, los niños que padecen fobias deben confiarlo a su médico. En muchos casos, el médico sugerirá que el niño consulte a un psicólogo, psiquiatra o terapeuta. Si alguno de estos especialistas diagnostica que el niño padece una fobia, entonces podrá ayudarlo.

Algunos niños deben tomar medicamentos que los ayude a manejar mejor sus fobias. En ocasiones, un niño puede aprender otras modalidades para manejar su fobia. Esto podría incluir ejercicios de relajación que lo ayuden a sentirse más en control. Una de las terapias para manejar una fobia es enfrentando el objeto del miedo.

Por ejemplo, el tratamiento de Pedrito sería llevarlo al zoológico, aunque empezaría simplemente por observar a otras personas mirando serpientes o llevarlo al momento del inicio del terror mediante tratamiento de regresión hipnótica con un especialista psicólogo o mejor aún, con un terapeuta. Dependiendo del niño y de qué tan severa sea la fobia, el tratamiento puede durar semanas, meses o más tiempo. Mientras tanto, es importante recordar que las fobias se pueden tratar y que los niños pueden aprender a manejarlas para sentirse en control.

Para una lista completa de tipos de fobias, visite www.fobias.net

Dr. Juan Hernández practica la hipnoterapia y dirige una clínica de Medicina Alternativa en Gaithersburg, Maryland. Para contactarlo, escríbale a  Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla

 
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