Elvis Crespo, regresó el jefe |
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| escrito por Rosalinda Delgado | |
¿Quién es el cantante que te pinta la carita suavemente y se le borra tu foto del celular? Si has seguido la trayectoria de Elvis Crespo sabes exactamente a quien me refiero. Si no, es hora que abras tus oídos a la voz única de este boricua nacido en Nueva York quien ha conquistado al globo terráqueo con sus contagiosos merengues. Yo, no puedo escuchar su música sentada, pues mis pies solo quieren bailar y con mis pies siguen mis caderas y mis hombros hasta que me electrifico con su música.Es tal vez por eso que nuestro “Elvis” puertorriqueño ha logrado tantos éxitos musicales luego de dejar al Grupomanía y consolidarse como solista, convirtiéndose en el Rey del Merengue. Nació en Nueva York en julio de 1971 y a los 6 años su madre se lo llevó a vivir a Guaynabo, Puerto Rico. Tenía el sueño de ser integrante del grupo menudo y pelotero profesional, la fama estaba en sus planes y de hecho la consiguió. Luego de darse cuenta que el béisbol no lo llevaría lejos, comenzó su carrera musical a los 17 años de edad integrándose a orquestas profesionales, pronto se dio cuenta que necesitaba un trabajo mas estable para poder proveer para su familia. Fue entonces que comenzó a cantar y a escribir música y en 1995 se unió a Grupomanía con mucho éxito. Una de las canciones más exitosas “Linda eh” fue compuesta e interpretada por él. Pero su afán de ser solista y una oferta de Sony Records, resultaron en su primer disco como solista titulado “Suavemente”, el cual lo consagró como cantautor en 1998. El disco vendió mas de un millón de copias y aprovechando la euforia de sus fans, lanzó otro disco el siguiente año titulado “Píntame” con un resultado impresionante. Todo parecía indicar que el público solo pedía más de Elvis Crespo, no podían saciar la sed de sus pegajosas canciones. Su fama trascendió fronteras y lo llevó a conquistar a España y a toda Latinoamérica incluyendo a Brasil donde también grabó en portugués. Indudablemente logró meterse en el corazón del público y allí se ha quedado “Suavemente”. Sus dos primeras producciones han vendido más de 4 millones de copias. ¿Como se puede superar esto? Elvis diversificó su música, escribió nuevas canciones con ritmos diferentes incluyendo bachata, salsa y balada además de sus característicos merengues. En el año 2000 lanzó “Wow Flash”, su tercer disco, donde probó su versatilidad como cantante. Con los temas “No Me Olvidaras” y “Wow Flash”, siguió acaparando campo a una velocidad fulminante. En el 2002, el Rey del Merengue vuelve a resonar con su cuarta producción titulada “Urbano” donde canta sus composiciones al igual que las de otros compositores destacados. En este incluye el tradicional merengue que le dio la fama y añade un toque de rock y rap en una fusión que resultó en el tema “Bandida”, el cual interpreta junto al rapero Tempo y DJ Black. Este, y el tema “La Cerveza” le ganaron una nominación al premio Grammy. Su quinta producción discográfica “Saboréalo”, lo colocó en las listas de Billboard Latino en el 2004 con el tema “Hora Enamorada” y le ganó un premio Grammy. Aquí vuelve a sus raíces merengueras que lo llevaron a la fama y nuevamente da en el clavo. El jefe regresa en el verano del 2007 con su sexta producción, “Regresó el jefe”, y con este, otros éxitos musicales en “Foto Se Me Borró” y “Llore y Llore”. Este disco recibe una nominación al premio Grammy como mejor álbum de merengue. Hoy Elvis Crespo reside en Miami donde saborea sus triunfos. Su sencillez y humildad no se opacan con su fama y presiento que por muchos años nos deleitará con su música tan “Suavemente” como en sus comienzos 10 años atrás. |
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¿Quién es el cantante que te pinta la carita suavemente y se le borra tu foto del celular? Si has seguido la trayectoria de Elvis Crespo sabes exactamente a quien me refiero. Si no, es hora que abras tus oídos a la voz única de este boricua nacido en Nueva York quien ha conquistado al globo terráqueo con sus contagiosos merengues. Yo, no puedo escuchar su música sentada, pues mis pies solo quieren bailar y con mis pies siguen mis caderas y mis hombros hasta que me electrifico con su música.