Revista Buena Gente - Inicio Revista Buena Gente - Inicio
Comunidad Ediciones Anteriores
Quienes Somos Anunciantes
Revista Buena Gente - Inicio
Editorial
Primera Plana
Calendario de Actividades
Aprendiendo el Lenguaje
Festividades
¡Qué Pasa!
Hogar y Familia
Directo a la Salud
Diario Vivir
Gente de la Comunidad
Conozca sus Derechos
Asuntos Importantes
Negocios
Gente del Ambiente
Arte y Cultura
En la Cocina
Carcajadas
Deportes
» En los Negocios
Pizzas y casas, el triunfo de Roberto González
PIZZAS Y CASAS, EL TRIUNFO DE ROBERTO GONZÁLEZ
¿Ha visitado usted el pueblo de Smithsburg? Bueno pues un latino lo hizo hace aproximadamente 18 años y allí se quedó. “Cuando llegué, creo que era el único hispano aquí y pienso que eso fue una ventaja. Decidí abrir un restaurante italiano y hoy es el restaurante más antiguo del pueblo” Roberto identificó una oportunidad mientras trabajaba en una pizzería en Hagerstown donde aprendió el negocio durante dos años antes de aventurarse por su cuenta. Se dio cuenta que en Smithsburg no habían restaurantes, solo una pequeña cafetería. Entonces decidió trabajar para él mismo y abrió Vince’s New York Pizza & Italian restaurant en un local rentado en la calle principal de la ciudad. “Luego pude comprar mi primera casa por solo $80,000.”

Este es solo el comienzo de la historia de este emprendedor mexicano, quien continua invirtiendo las ganancias de su restaurante. “Como inversión decidí comprar un edificio en Hagerstown y abrir otra pizzería. El edificio tenía dos unidades de apartamentos en el segundo piso. Al tiempo, vendí la pizzería y financié yo mismo la venta por 15 años devengando así dinero con la renta, la venta del negocio y el alquiler de los 2 apartamentos.”

Mas dinero significaba mas inversiones y mejor casa. Roberto entonces vendió su casa por $180,000 y compró dos terrenos y en uno de ellos construyó una nueva casa. Mientras tanto vivía con su familia en uno de los apartamentos en los altos de la pizzería. En eso se le presentó la oportunidad de comprar el edificio donde tenia el restaurante y así lo hizo. “El edificio tenia otro local al lado y decidí expandir el restaurante, las unidades de los pisos de arriba, 8 en total, las habilité para rentar. También obtuvimos licencia para vender bebidas alcohólicas en el restaurante.

Poco a poco Roberto se dio cuenta que verdaderamente hay dinero en el negocio de bienes raíces “lo mismo que hice una vez con éxito, lo podía seguir haciendo y seguir ganando dinero” Con esa confianza en sí mismo, González compró el tercer edificio, esta vez en Waynesboro. “Allí abrí otra pizzería y al cabo de dos años la vendí de la misma manera, alquilando los apartamentos de los pisos superiores y devengando renta por el restaurante. Esta historia la repitió nuevamente en Hagerstown donde compró otro edificio y vendió la pizzería varios años después a uno de sus empleados.

“Que buen negocio este, pensé ¿Qué tal si me dedico a esto a tiempo completo?” Y así fue, Roberto tomó los cursos de bienes raíces y obtuvo su licencia. “Actualmente vendo la casa que construí en el primer terreno para mudarme a la que estoy construyendo en mi segundo terreno. Me dedico fielmente a mi negocio de bienes raíces y paso tiempo en el restaurante los fines de semana.”

En la actualidad Roberto solo conserva su restaurante original en Smithsburg pero su capital lo ha dividido en varios edificios con un total de 19 apartamentos. Con solo un año de ser agente de bienes raíces, Roberto no puede pedir más. “El secreto esta en trabajar duro y echarle ganas a lo que se hace. Veo que muchas personas se meten en negocios que no conocen, como el de restaurante, y tiran la toalla a los 2 años, pues se rajan, ya que es muy sacrificado. Pero esos 2 años son los más difíciles, luego todo se normaliza y se comienza a ver las ganancias. En esos dos primeros años es que se paga lo que se debe y se recupera el costo invertido. La dedicación trae el éxito, hay que darlo todo. Yo nunca pienso que no puedo, pues la derrota se la da uno mismo. Si piensas que no puedes, pues no podrás. Con dedicación y trabajo, cualquiera puede hacerlo.”

El restaurante y pizzería Vince’s seguirá siendo de la familia González. “Todo lo que tengo salió de aquí. Ese es el patrimonio de mis hijos.”

Roberto González es agente de bienes raíces con Exit Realty y vive en Smithsburg con su esposa Christina y sus tres hijos. Vea su anuncio en esta edición.


Ir arriba