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| MARA ODETTE, SU INSPIRACIÓN, SU VIDA Y SU TRABAJO |
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por Rosalinda Delgado
Al entrar a la modesta casa-galería de Mara Odette sentí que había cruzado la frontera Mexicana. Paredes coloridas adornadas por pinturas originales al óleo; flores, caballos, niños y desnudos son los temas de esta carismática mujer natural de Chiapas, México, quien me recibió vistiendo un chuj tzotzil y con la sonrisa, el calor y la belleza que solo se encuentra en una mujer latina.
Su inspiración...
 Aunque varios sujetos inspiran a esta pintora chiapaneca, el ser humano es lo que la cautiva. “Es la obra maestra de Dios la que más me inspira, cada línea, cara arruga y cada gesto humano es único, aunque nuestro ADN sea tan parecido, somos todos completamente diferentes. Con el pincel tengo el poder de rejuvenecer a mis modelos, hacerles cirugía plástica, pero es imposible replicarlos, sus rasgos son perfectos y armonizan con el cuerpo, son obra de Dios”
Su vida...

Mara Odette comenzó a pintar de pequeña cuando su maestra le pidió que pintara parejas con trajes típicos para un mural del mapa mundi que estaría en exhibición en la escuela. Esta tarea le fascinaba, y la maestra quedó encantada con el producto final. Pero Mara Odette jamás pensó que ese talento se desarrollaría en el futuro. Al terminar la escuela entró en la Universidad Autónoma de México donde hizo un grado en Ciencias Sociales y prosiguió a estudiar Derecho. Fue entonces cuando conoció a su primer marido, un costarricense que la llevó a vivir a Costa Rica, dejando atrás su carrera de leyes.
Dos años mas tarde su esposo la abandona y queda sola con su hijo Anibal, “me había casado para toda la vida, no podía creer que era el fin de mi matrimonio” Pero al poco tiempo conoció a David Lyon, un diplomático que trabajaba en Costa Rica para las Naciones Unidas quien prometió amarla, cuidarla y criar a su hijo. Lamentablemente la felicidad sólo duró un poco más de 10 años, David murió en un horrendo accidente que la devastó totalmente. “Fue entonces cuando tuve que trasladarme a Washington, para hacer todos los tramites de su fallecimiento. No sabía que iba a hacer, creo que fue mi hijo quien me dio el valor de luchar. Comencé a trabajar con el Departamento de Agricultura Federal (USDA) hasta que conocí a mi tercer marido, un viudo español/norteamericano. Pero desdichadamente la relación nunca funcionó, esta vez el matrimonio terminó en divorcio y juré que jamás volvería a casarme.”
Su trabajo...

“Eran los años 80 y conocí a una mujer que era viuda de un famoso pintor de la escuela de coloristas y me invitó a que fuera a pintar con ella. Esa actividad frecuente era un gran consuelo tanto para ella como para mí. Unos meses después, una pequeña pintura que había donado a una obra caritativa, se vendió por una modesta suma de dinero. Esto me dio tanto gusto y me animó de tal manera que comencé a tomar clases de pintura, a pintar retratos de caras y del ser humano, la obra más grande de Dios que plasmo en el lienzo y me da mucha humildad. Veo el cuerpo humano tan perfecto y dejo que Dios me haga instrumento.”
Para poder mantener su carrera artística y criar a su único hijo, Mara Odette se convirtió en agente de bienes raíces, “hubo un momento que me atreví a dejar el trabajo y dedicarme a hacer lo que me apasiona, pidiéndole a Dios que no me fuera a morir de hambre, porque estaba dispuesta hasta a vender mis pocas pertenencias e irme a pintar a las calles de Paris, si hubiese sido necesario para poder dedicarme a pintar… Es necesario recuperar nuestro arte para evitar que se derrumben los valores de nuestra sociedad. He tenido la suerte de recibir comisiones de pinturas por medio de recomendaciones de las personas a quienes les he hecho otras pinturas. Eso es el porque pongo tanto empeño en mi trabajo. El arte me apasiona, podría decir que me gusta casi todo el arte en sus múltiples manifestaciones y sé que me sentiría presa si tuviera que trabajar en algo diferente.”
La colección de desnudos de Mara Odette fue objeto de su exposición en el Centro Cultural Jaime Sabines en el año 2002. “No sabes el orgullo que sentí al ver que fui la primera artista viva que presentó sus obras en este importantísimo Centro Cultural de mi cuidad natal. El museo curó la exposición con mi colección de desnudos incluyendo: La Danza de los Genes, una pintura compuesta de 6 lienzos de 6 yardas cada uno, una enormidad” Posteriormente la artista mexicana presentó sus obras en el museo San Cristóbal de las Casas, a solo unos cuantos metros de la casa en donde Mara nació. “Fue un orgullo inmenso volver al lugar donde me crié, toda mi familia y mis amigos vinieron a ver la exposición, fue como la realización de un sueño, el mejor regalo que me ha dado Dios. Esa misma exposición llamada “La Danza de los Genes se convirtió en una Exposición Itinerante que viajó a cuatro museos en el Estado de Chiapas.”
Por lo regular, Mara Odette siempre lleva consigo su cuaderno de bosquejos y una noche mientras escuchaba cantar a una artista en Filadelfia, cuidad donde visitaba la exposición de Andrew Wyeth, comenzó a dibujarla en su cuaderno. Al salir del lugar un hombre que la había observado, se le acercó y le pidió que hiciera las ilustraciones de un libro que él había escrito. “Eran todos momentos de acción en la Liga de Negros en el Béisbol, hice 17 ilustraciones en total. Ser artista es difícil, vives esperando a que te encuentren, quien te preste atención, esa noche alguien se fijó en mi trabajo y me cayó un proyecto extraordinario.”
Mara Odette fue escogida recientemente, al equipo de aproximadamente 100 pintores que crearon la exhibición llamada Caras de los Caídos, “Faces of the Fallen” que se presentó en el Cementerio Nacional de Arlington, Virginia desde el 23 de marzo de 2005 hasta el 31 de mayo de 2006. En dicho proyecto, la artista pintó 13 caras de soldados que perdieron sus vidas en las guerras de Iraq y Afganistán. “Este fue un proyecto muy bonito, fue un gran honor para mí haber sido invitada a participar. Además, la exposición viajará por toda la nación norteamericana.”
El descanso no es satisfacción para esta mujer chiapaneca, en el patio de su casa ha montado una carpa donde se dedica a esculpir en madera y barro durante el verano. “Aquí le doy forma al ser humano con mis propias manos, esto me llena de placer.
La pasión de esta extraordinaria mujer y artista es contagiosa, salí de su casa completamente inspirada y con el determinado propósito de contagiar a nuestros lectores para que luchen y trabajen por aquello que los apasiona. Es muy posible que el dinero también les caiga solito.
Mara Odette vive en Bethesda, Maryland vive rodeada del amor de su esposo Rick Williams, también artista, con quien lleva casada 7 años, su hijo Anibal Guerrero, su nuera Joanie y sus cuatro bellas nietas. Para ver sus obras, visite www.maraodette.com. La exposición “Caras de los Caídos” se puede visitar en www.facesofthefallen.org.
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