Karla Silvestre, conectando a la comunidad latina |
|
|
|
| escrito por Erica Serrano | |
|
En Montgomery County, no sólo tenemos la suerte de tener una oficina dedicada al enlace con la comunidad Latina (The Office of Community Partnerships); sino que también podemos considerarnos dichosos de que en esta oficina trabaja un mujer que ha vivido la realidad de las familias inmigrantes en EEUU, me refiero a Karla Silvestre, Enlace Latino (Latino Liaison) del condado, quien tiene la retadora labor de asistir y conectar a la comunidad latina con los recursos disponibles en el condado. Al conversar con Karla, se hace evidente que su pasión por el desarrollo comunitario nace de sus propias vivencias. Karla nació en Guatemala y a los 8 años de edad, su familia se vio obligada a emigrar a los Estados Unidos ante las amenazas políticas contra la vida de su padre, Antonio Silvestre. Don Antonio era un agrónomo en Guatemala que organizaba a las comunidades indígenas para formar cooperativas y capacitar líderes comunitarios. Pero el gobierno de aquella época vio sus ideas como revolucionarias y su nombre fue colocado en una lista negra. Obligado a salir del país, ante los asesinatos de varios colegas, tuvo que separarse de su familia durante 3 meses mientras se establecía en York, Pennsylvania. Unas semanas después de la reunificación familiar en EEUU, varios hombres desconocidos, fueron a su casa a buscarlo para cumplir las amenazas. Afortunadamente, la familia había escapado la muerte. Permanecieron indocumentados por aproximadamente 5 años, sufriendo los sinsabores, angustias y expectativas que muchos latinos sienten ante tan difícil situación. Sin embargo, la familia siempre se mantuvo unida y luchó para triunfar en este país. “El apoyo de la iglesia católica Cristo Salvador fue crucial para nuestra familia,” añade Karla. “Nos sentíamos parte de esta pequeña iglesia donde los puertorriqueños eran la mayoría. El sacerdote ayudó a mis padres a conseguir trabajo, encontrar un apartamento, y otros servicios como clases de inglés y ropa usada. Recuerdo que los maestros de inglés nos invitaban a su casa a compartir el Día de Acción de Gracias y fue así como aprendimos de esta tradición estadounidense” Fueron unos años muy difíciles pero fue allí que la familia Silvestre experimentó la importancia del apoyo comunitario para salir adelante en un país ajeno. Luego de trabajar en una fábrica de ataúdes y haciendo limpieza en una fabrica de ropa en York, la familia se mudó a una población rural en Indiantown, Florida, donde Don Antonio fue contratado como trabajador social pues la mayoría de los inmigrantes guatemaltecos hablaban Kanjobal, una lengua maya parecida a Jakalteko, la lengua maya nativa que dominaba Don Antonio. Con el tiempo, la familia Silvestre recibió asilo político y logró la residencia. “Ahora que he trabajado con jóvenes en el campo de trabajo social me doy cuenta que mi hermanos y yo fuimos jóvenes en riesgo pues pasábamos mucho tiempo sin supervisón. Tuvimos suerte pues nos fue bien en la escuela y tomamos clases que nos prepararon para la universidad. Logramos la residencia cuando me gradué de la secundaria y así pude sacar préstamos para poder estudiar, la legalización cambió mi futuro y pude estudiar en la universidad”. Karla se graduó de Florida State University en Tallahassee de Biología Marina, una carrera que consideraba adecuada por sus características de joven investigadora, introvertida y amante del ambiente ecológico. “Mi trabajo era bucear y hacer investigaciones, pero a la vez, enseñaba inglés en las comunidades rurales con mexicanos y salvadoreños, pues observé a los niños trabajando en las fincas de tomate y me di cuenta que estaban creciendo sin aprender inglés y sin ir a la escuela, esto me impactó grandemente” Debido a esa experiencia, Karla decidió continuar estudios de maestría en enseñanza de inglés como segunda lengua y educación bilingüe en la Universidad de Pennsylvania. “Aunque me gustaba la biología, me hacía falta el contacto con la gente hispana, sentía la necesidad de pagar una deuda. La comunidad nos había ayudado tanto, y era mi turno ayudarlos a ellos ahora que tenía mi profesión” Durante esta fase de su vida, Karla tenía conflictos internos acerca de lo que significaba ser guatemalteca, latina y americana. Cuando se le presentó la oportunidad de ir a Guatemala a trabajar con las comunidades indígenas, no lo pensó dos veces. “Trabajé con una compañía contratada por la agencia USAID y con el Ministerio de Educación Guatemalteco por dos años, quería recobrar mi herencia guatemalteca. Tenía que entender de donde venía para poder apreciar y aceptar mi nueva ciudadanía americana. En principio no me sentía americana pues para mí los americanos eran blancos, rubios y de ojos claros” Este reencuentro con su tierra natal ayudó a Karla a integrar sus raíces guatemaltecas y su experiencia de inmigrante y finalmente aceptarse como americana forjando una nueva visión para su vida. Al regresar a EEUU, Karla estaba aún más fortalecida en su determinación de dedicar su vida al desarrollo comunitario. Trabajaba con el Congreso de Latinos Unidos en Philadelphia como vicepresidente de los programas de jóvenes y niños cuando su esposo fue trasladado a Washington, DC. Una vez aquí, Karla fue ofrecida la posición de Latino Liaison (Enlace Latino) de Montgomery County. “Era el trabajo de mis sueños y la oportunidad perfecta para crear puentes entre el gobierno y la comunidad, y lograr así la integración social y económica de nuestra gente” En su posición de Enlace Latino Karla informa al ejecutivo y a sus asesores de lo que sucesos importantes en la comunidad Latina para que el condado pueda responder mejor sus necesidades. Trabaja con la oficina de información pública del condado y el Departamento de policía para informar a la comunidad de sus derechos y responsabilidades. Por ejemplo, cuando cambió la política de arresto hace un año y medio, publicó un folleto sobre preguntas y respuestas frecuentes para que la comunidad se informara de las situaciones únicas en la cual la policía puede comunicarse con inmigración. Laboró arduamente en el conteo del Censo 2010 contribuyendo al logro de una participación poblacional mayor que todos los condados en el área de Washington. De igual modo, ha involucrado a mucha gente latina en la toma de decisiones dentro del condado. Actualmente, Karla está dirigiendo un plan estratégico para lograr que los servicios del centro de inmigrantes de Wheaton (Gilchrist Center) lleguen a más personas que necesitan integrarse a su nuevo país pues al momento 1 de cada 3 personas en el condado es nacida en el extranjero. Hoy, luego de 2 años como Enlace Latino, Karla sigue disfrutando de su trabajo y siente una gran satisfacción cada vez que establece una conexión o cuando ve el resultado de una recomendación. “Deseo que nuestros jóvenes latinos y sus familias logren su máximo potencial, pero esto es muy difícil sin la legalización. Yo soy el vivo ejemplo, si mi familia no hubiese obtenido la residencia no estaría donde estoy. Una amiga de la juventud no tuvo la misma suerte, y aunque hoy vive feliz con su familia, tiene que limpiar casas para vivir pues no pudo pagar la universidad” Indiscutiblemente, Karla conoce las necesidades de las familias hispanas pues ella las vivió en carne propia con su familia. “Aprecio los valores que mis padres me inculcaron, creo fielmente en el valor de la familia. Mi madre siempre tuvo dos empleos y a los quince años me mandó a solicitar mi primer trabajo limpiado mesas en un restaurante. Eso fue una gran lección. Soy una latina viviendo el sueño americano que está al alcance de todo el que logra la legalización y trabajo duro. Deseo que las familias hispanas del condado logren salir adelante para asegurar un futuro brillante para sus hijos y que nos ayudemos unos a otros para lograrlo. ¿Que pasaría si cada familia hispana se comprometiera a ayudar a otra? ¿Porque no iniciamos este comportamiento invitando a una familia recién llegada a comer pavo o tamales el Día de Acción de Gracias?” Karla Silvestre vive en Silver Spring con su esposo Greg, arqueólogo del Departamento de Estado, y sus hijas Ana (8) y Sonia (3). Para comunicarse con ella, llame al 240.777.2525. Erica Serrano es escritora independiente, natural de Colombia. Contáctela a Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|




Una de las dificultades más grandes que enfrentamos como inmigrantes, es el llegar a un lugar totalmente nuevo desconociendo el tipo de gobierno, sin conexiones que nos ayuden a navegar el sistema y sin tener idea a que lugar dirigirnos para obtener información o asistencia.