Yordan Silvera pinta su camino al éxito |
|
|
|
| escrito por Carolina Peña | ||
|
Es poco decir que el jóven universitario, con sólo cinco años de residencia en este país, ha logrado lo que muchos profesionales ya graduados luchan por obtener: experiencia laboral con plena flexibilidad creativa para sus diseños artísticos. Detrás del éxito, el talento y el carisma del jóven cubano, hay un positivismo sobre la vida a pesar de los fuertes golpes que ésta le ha dado. y que comparte con Buena Gente a continuación. En el año 2003, Yordan y su familia ganaron la visa de residencia en Estados Unidos a través de la Loteria de Visas y cruzaron las 90 millas dejando atrás en la isla comunista, al resto de la familia más todos los cuadros que Yordan había pintado. Sólo le faltaba un año para graduarse de la prestigiosa academia de arte San Alejandro donde fue uno de 25 estudiantes admitidos por su talento mientras otros 4,000 solicitantes no lograron entrar. Dejando un futuro limitado como pintor, con sólo su talento como equipaje, emprendió una nueva vida en Estados Unidos junto su familia para mejorar su situación económica y reunificarse con su familia, en Miami y en Maryland. Al llegar a Miami, Yordan tomó una de las mejores decisiones de su vida. La ciudad no le ofrecía el ambiente necesario para aprender inglés rápidamente y para avanzar en sus estudios. Sabía que tenía que alejarse de las tantas distracciones de Miami y sin pensarlo mucho, le pidió a sus padres que todos se mudaran a casa de un tío en Maryland, "Quiero vivir una vida más enfocada en los estudios”, les dijo. Sin dudarlo, sus padres lo apoyaron.
"Venir a Maryland es realmente estar en los Estados Unidos," dice Yordan. Después de pocos meses, ya era conocido en su escuela como un estudiante sobresaliente y se defendía bastante bien con el nuevo idioma. Pero no faltaban los momentos de vergüenza como cuando Yordan pasó toda una semana asistiendo a una clase equivocada, por no saber hablar inglés. En su último año de secundaria ya había alcanzado un promedio casi perfecto a la vez que pintaba para poder mejorar el portafolio que necesitaría mostrar al solicitar becas en las distintas universidades. Sus profesores y orientadores deslumbrados con su talento lo ayudaron en su deseo de asistir a la universidad. “Yo nunca he creido tener la habilidad de pintar. Mas bien, siempre he querido tener esa habilidad” dice modestamente. Victorioso en cada caídaInesperadamente una tarde, al llegar a su apartamento, encontró un desastroso incendio que quemó todas sus pertenencias. Yordan casi perdió toda esperanza en su futuro ya que todos los cuadros en los que había puesto tanto esfuerzo y dedicación, quedaron hechos cenizas. Una de las pérdidas más dolorozas fueron las fotos de la familia. "Yo que soy bien orientado a través de imágenes, al perder las fotos, me sentí como sin historia". Afortunadamente y gracias al apoyo moral y las contribuciones financieras de toda la comunidad, los Silvera no miraron atrás y reconstruyeron sus vidas. Yordan afirma que cualquier estereotipo inculcado por el comunismo en contra de los anglo-americanos, ahora no tenía ningún sentido al ver la generosidad y el apoyo de toda una comunidad hacia las familias afectadas, en este caso y especificamente la suya. “Los Estados Unidos sobrepasó mis expectativas. Desde que llegué aquí, me han abierto las puertas, dándome oportunidades que nunca creí que tendría. Me di cuenta que el esfuerzo de uno es verdaderamente reconocido, y hasta premiado" Yordan como PintorSu primer año de universidad en Corcoran fue una repetición de lo que había aprendido en Cuba, por lo tanto decidió explorar una carrera como diseñador gráfico. Ahora, al empezar su último año de universidad, Yordan ya es experto en trabajar con imágenes digitales y trabaja con un equipo de diseñadores gráficos para una agencia de publicidad. Su esencia como pintor se encuentra en sus creaciones sobre el lienzo. Su estilo es un tipo de realismo mágico, manteniendo un tema obscuro para muchas de sus pinturas: la mecanización de la humanidad, es decir, cómo nos vamos convirtiendo en máquinas en nuestras propias rutinas y maneras de vivir. Como todo artista, la fuente de inspiración para Yordan es el diario vivir, “Me inspira todo, desde la cosa mas simple como un rincón en la casa, hasta la situación más representativa como la guerra en Irak". Su inspiración estilística viene de pintores como Gustav Clint y Rembrant, pero su inspiración conceptual se halla en lo que inspiran estilísticamente. "Conceptualmente me inspira más el día a día," afirma el artista. Según Yordan su esencia es el tropiezo. Con esto quiere decir que su mejor maestro ha sido el caerse y levantarse, experimentar, fallar, arriesgarse y vivir y declara, “El hombre no se mide por las veces que se cae, si no por las veces que se levanta” Surgiendo en Estados UnidosDado a que el talento de Yordan lo ha llevado al éxito tanto aquí como en Cuba, le preguntamos cual es la diferencia entre poder florecer como pintor en un país libre en comparación con su país natal. “Este sistema me da la oportunidad de que mi esfuerzo se proyecte de una manera global; me abre más puertas. Viviendo en Cuba, no podría haber sido reconocido mundialmente. La diferencia no está en la posibilidad de crecer como artista, sino en la posibilidad de ejercer como artista. Aquí realmente te puedes expresar hasta donde tu quieras, no hay censura," declara entusiasmado. El éxito de Yordan se debe en parte a las altas expectativas que sus padres y sus mentores trazaron para él. Su mamá, Tamara, cuenta que jamás en la vida le dió un regalo por tener buenas notas. Si Yordan sacaba un 90%, para sus padres no era suficiente ya que siempre había la posibilidad de mejorar. Es por esto que Yordan tiene puesta la mirada en metas que lo lleven al éxito y que le permitan expresarse artísticamente. Con brocha en mano, Yordan Silvera pinta su futuro sobre un lienzo que se ha borrado varias veces en su vida. Pero después de cada caída o reto, Yordan siempre pinta una obra mejor, delineando su destino como artista y surgiendo como uno de los jóvenes pintores más exitosos del área metropolitana de Washington. Carolina Peña es escritora independiente, anfitriona del programa televisivo del condado de Montgomery, Generación Latina y estudiante de comunicaciones en American University. Para comunicarse con ella, escríbale a Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla |
||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|




Una curiosa y encantadora mezcla de olor a pintura y sazón cubana se percibe al entrar al afectuoso hogar de los Silvera. Es aquí donde Yordan Silvera, de 23 años, lleva al lienzo el resultado de su talento artístico mientras su mamá, Tamara, prepara unos deliciosos platanitos fritos con “moros y cristianos” Esta familia parece llevar una vida normal mientras progresan en este país pero más allá de lo que se puede observar a simple vista, existe una familia que ha experimentado grandes desafios y obstáculos para hoy gozar de los éxitos profesionales y personales de su hijo pintor, Yordan.